jueves, 10 de febrero de 2011

La Danza del Huevo.

Para escribir esta reseña hay que echarle huevos, para ser exactos 10. Si, si, como habéis leído, porque este juego se juega con los huevos...los que trae el juego claro ;). Mal pensados.

El juego consta simple y llánamente de un cartón de huevos que contiene como ya os he comentado antes, 10 huevos (9 de goma y uno de madera), un par de dados de 6 caras y unas instrucciones bastante sencillas. Y ya no necesitas más para poder jugarlo, con eso te sobra y te basta. Es un juego que originalmente está diseñado para niños pero os puedo garantizar que a este juego se lo pasan mejor los mayores que los niños, aunque estos últimos también lo disfrutan bastante.

El Juego en sí.
Bien, pasemos al juego en sí. Viene presentado en una huevera de cartón, como si de un cartón de huevos se tratara, no deja de ser original y simpático, pero a efectos prácticos esto supone que el contenedor del juego sea bastante frágil y por lo tanto habrá que mimarlo mucho, pero a rey muerto rey puesto, cogéis otra huevera de vuestra madre y aquí paz y después gloria. Por el contrario, los huevos son de una calidad exquisita, son de un r amarillo chillón para ser bien visibles a la hora de jugar, pero si los pintáramos de blanco darían totalmente el pego. Los dados también son de muy buena calidad, son grandes, de madera y con dibujos bastante bien definidos, los dados también cumplen con nota alta.

La mecánica del juego es bastante sencilla, todos los participantes deben sentarse alrededor de una mesa (os recomiendo por experiencia propia que la mesa este limpia de vasos, vasos con coca cola, vasos con coca cola y alcohol, etc...). Una vez sentados, se procede a lanzar el dado rojo sobre la mesa y determinar que ha salido en dicho dado, las opciones son:

Dado Rojo
Aquí podéis apreciar los dados y el huevo de madera.
  • Poner un huevo: la persona que ha tirado el dado debe de imitar a una gallina poniendo un huevo, bastante sencillo aunque debe de haber concenso entre todos los participantes en si lo ha echo bien...eso no es tan sencillo, si lo aceptan como bueno esa persona se queda con el huevo. (Generalmente nosotros hacemos que la persona en cuestión tenga que subirse a la mesa...)
  • Huevo botando: Se coge un huevo y se hace botar sobre la mesa, el primero que lo coja se lo queda, parece fácil, pero he visto más de uno rodar por la mesa o pegarse una hostia contra la pared intentando coger el huevo, con diferencia una de las mejores pruebas. Por supuesto, el huevo debe de ser uno de goma, si apreciáis en algo la mesa, claro.
  • Coger el Dado: Si sale esta cara del dado, el primero en coger el dado, coge un huevo de la huevera y se lo queda.
  • La Danza del Huevo: Cuando sale esta cara todos deben levantarse de su silla y dar la vuelta a la mesa para volver a sentarse en su silla de origen, el primero que lo haga gana un huevo aunque yo particularmente he cambiado esta norma por, el último que se siente pierde un huevo, es más divertido y hace que la partida dure un poco más. En esta prueba mis amigos, por llamarlos de alguna manera, suelen alejarte la silla, meterla bajo la mesa, en fin, putadas varias para reirte un poco más.
  • Un Gran Grito: Si aparece un gallo cacareando, el primero en gritar "Ki-ki-ri-Ki" será el que se llevará el huevo, motivo de muchas disputas por ver quien ha sido el primero.
  • El Gran Silencio: Si por el contrario aparece un gallo sin emitir sonidos, aquel que grite "Ki-ki-ri-Ki" primero tendrá que devolver uno de los huevos que halla conseguido, motivo de muchas risas, sobre todo porque siempre hay algún miope entre los presentes. 
Una vez se está en posesión de un huevo hay que tirar el dado blanco, que nos dirá donde debemos colocárnoslo, las opciones son las siguientes:

Dado Blanco

  • En el cuello, sujetándolo con la barbilla.
  • Debajo de la axila.
  • Entre las rodillas (este es bastante jodido).
  • En los antebrazos, vamos en la cara interna del codo.
  • Sobre tu hombro, sujetándolo con las mejillas (también jodido).
  • O el comodín, que es colocártelo en algunas de las opciones anteriores a tu elección.
¿Fácil no?, bien pues ahora imaginaros tener que volver a tirar el dado rojo, pero con dos huevos puestos en algunas de las esas ubicaciones, jejejeje. Todo un Show, os lo garantizo. Correr alrededor de la mesa con un huevo entre las rodillas y otro en la barbilla y un par de copas en el cuerpo, eso no tiene precio. Risas aseguradas.

¿Quién gana el juego?, ¿lo dudáis?, el que tenga más huevos ;). En caso de empate el huevo de madera puntua doble.

Para finalizar, os dejo mis impresiones.

LO MEJOR:

  • Un juego, muy, muy, muy divertido, que te garantiza un buen rato y bastantes risas.
  • El precio es bastante asequible, ronda los 15€.
  • El contenido es de muy buena calidad.

LO PEOR:


  • El continente, que no el contenido, es muy frágil, es una huevera así que si le dáis mucho trote, que se lo daréis, se estropeará pronto, pero como ya os he dicho, con otra huevera solucionado.
  • Quizás para un amplio número de participantes, más de 6, los huevos se quedan cortos, así que si vuestro grupo es numeroso, os recomiendo tener 2 Danzas del Huevo.
Esta Reseña se la dedico a mi amigo Javi (visión periférica 360º), que está deseando jugarlo.  Pronto lo haremos.

    4 comentarios:

    1. He visto jugar a esto y puedo asegurar que es un auténtico descojone.... Digamos que es un "huevo" de divertido... :)

      Figor dixit

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    2. A mi tambien es un juego que me encanta. Nosotros (llámalo suerte) encontramos unos huevos muy muy parecidos de goma tambien amarillos en una tienda de granada, por lo que le metimos una "expansión". Y creo que es el mejor rompehielo que puedes tener para comenzar, funciona con niños, grandes, y ver a alguien hacer la gallina con tal de ganar un huevo, no tiene precio.

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    3. La verdad es que siguiendo con el símil, te lo he puesto a "huevo" :). Es un juego para pasar un buen rato con los colegas. Más no se puede pedir.

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    4. Es divertido para jugar con los peques...pero los mayores, despues de verlos jugar no podemos resistirnos a correr detras de los huevos saltarines.
      Essencillo, divertido, y te expone a situaciones tan ridiculas que lo mejor que puedes hacer es tomartelo a risa y dejar la vergúenza a un lado.
      Ideal para una tarde en el campo con la familia (hijos, sobrinos y cuñados).

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